LA ESPIRITUALIDAD COMO VIRTUD

 Ruach Adonay, el viento de Dios sopla dentro de ti;

Espiritualidad es mirar hacia adentro, buscando la verdadera esencia de lo que somos. El espíritu es la gracia que Dios da al hombre, la vida espiritual es lo que nos diferencia de otros seres vivos, con los que compartimos la vida biológica. Los humanos tenemos necesidades espirituales relacionadas con preguntas sobre nosotros mismos: ¿por qué vivimos? ¿Qué debemos hacer con nuestras vidas? ¿llevamos una vida correcta? ¿serán nuestros buenos actos recordados de alguna manera?

Para las personas creyentes, la religión es el marco y las creencias desde las cuales interpretan su espiritualidad. Que es un aspecto esencial del ser humano. Es una vida interior, algo que no es mente y cuerpo sino espíritu.

El desarrollo de la espiritualidad es esencial en la educación de los hijos. No puedes olvidar que la crianza no consiste únicamente en asegurar sus necesidades básicas de alimentación, sueño, higiene, etcétera. Estas construyendo una persona, en la que es importante sembrar las semillas de los valores y cultivar nuestra dimensión más humana.

La espiritualidad cambia la perspectiva con la que los niños son capaces de mirar la realidad. En las últimas décadas, algunos movimientos pedagógicos se han hecho eco de la importancia de estimular la espiritualidad en los niños. En España, por ejemplo, se elaboró un documento, en el que se recogían las necesidades espirituales básicas de los niños, indicando la importancia de promoverlas, protegerlas y alimentarlas. Entre dichas capacidades destacan:

La posibilidad de maravillarse.

Vivir experiencias personales de alegría. 

Poseer un sentimiento de serenidad interior que propicie, si es necesario, la elaboración de sentimientos de dolor y perdida.

Tener conciencia de la relación con los demás. Predisponerse a crear vínculos con los seres humanos, los animales e incluso con las cosas.

Ser espirituales es estar preocupadas por algo más que “que comeremos o que vestiremos” seamos espirituales, amadas hermanas. Bendiciones.

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