La exactitud. Es el ajuste completo o fidelidad de un dato, cálculo, medida o expresión.
Es
la puntualidad o fidelidad en la ejecución de algo, podemos hablar de exactitud
en tiempo, peso o espacio, cuando se ejecuta algo con exactitud el resultado es
invariablemente aquel que se pretendía, implica la inexistencia del error o
fallo. Es indispensable en ciertas disciplinas y profesiones, como en la música
académica, en la que se indican claramente melodías y ritmos, ornamentos y
recomendaciones para su perfecta ejecución, no se puede intercambiar una
corchea, por una blanca o negra al antojo del ejecutante.
Podrá
entenderse a simple vista, que está nada tiene que ver con una virtud que
debamos fomentar en nuestra vida, pero tomemos en cuenta que es absolutamente
necesaria la exactitud en la cocina, la compra de vestuario y en la
administración de medicinas.
Pero
podemos preguntarnos también que tiene que ver esto con la biblia, y
definitivamente tiene todo que ver, tenemos muchos ejemplos de lo exacto que
Dios es en todas sus acciones, el arca de Noe, fue detallada por él hasta en el
más mínimo detalle, así como el arca del pacto, el vestuario de los sacerdotes,
los rituales y las fiestas que se debían cumplir. Dios especifico colores,
accesorios, días y horas que se debían cumplir a cabalidad y su iglesia es el último
ejemplo a mencionar de como Dios, es claro y especifico en lo que quiere y como
lo quiere.
Esto
debe traer a nuestra mente, el que, así como nos gusta la exactitud, en lo que
respecta a datos recibidos, cumplimiento de fechas y horarios y hasta en el
cambio que recibimos por nuestras compras, no podemos suponer que llegamos a
Dios, con nuestras reglas, que él está obligado a agradarse con nuestros actos,
por el simple hecho de que los hacemos con buenos sentimientos, Dios quiere que
le alabemos y adoremos como a él le gusta.
Tengamos
cuidado hasta en la versión de la biblia que usamos, seamos exigentes en que
esta sea una versión lo más apegada a los escritos originales, no por hacerla más
comprensible, se debe permitir que pierda su esencia. Dios es maravillosamente
exacto, los astros, las galaxias, las estaciones el cauce de los ríos, todo lo
hizo con suma precisión, somos los seres humanos, los que vulneramos y
corrompemos esa exactitud, echando a perder algunas de sus creaciones, como la
naturaleza y todo lo que en ella hay. No hagamos lo mismo con su palabra,
seamos estrictos y firmes en lo que a ella respecta, no nos conformemos con una
palabra adulterada, cuando sabemos que servimos a un Dios perfecto, procuremos
la exactitud en el servicio y adoración y también seamos fieles a esta virtud,
cuando quedamos con alguien, cuando contamos algo y hasta cuando pedimos, que
los datos que damos sean siempre exactos, que no haya en ellos ni más ni menos
de lo que es, que esta sea una virtud notoria en nosotras. Bendiciones.
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