LA VIRTUD DE CUIDAR. 

Cuidar es, mantener la vida asegurando la satisfacción de un conjunto de necesidades indispensables, Cuidar es "encargarse de la protección, el bienestar o mantenimiento de algo o de alguien”. Entonces el cuidado se basa en la comprensión del mundo como una red de relaciones en la que nos sentimos inmersos, y de donde surge un reconocimiento de la responsabilidad hacia los otros.

Cuantas veces nos han encargado o pedido que cuidemos de algo o de alguien, obviamente debemos entender que aquello que se nos encarga es de sumo valor e importancia para la persona que nos está pidiendo aquel favor, y por lo tanto somos dignos de confianza al ser depositarios de aquel gran honor. El cuidado se demuestra en todos los aspectos de nuestra vida, física, mental y por supuesto espiritual, es innegable que la forma en la cual nos presentamos ante los demás dice más de nosotras que lo que decimos con palabras, de nada sirve que digamos ser muy cuidadosas, cuando se nos puede ver, el ruedo de la ropa deshecho, la falta de un botón o los zapatos sucios, hasta la forma en que llevamos nuestras manos habla de nuestro cuidado o falta de el, por ejemplo, las uñas mal pintadas. Pero a más de poner cuidado en estas cosas físicas y visibles debemos poner mucha atención a lo que nos dice la palabra de Dios.

1 Timoteo 4: 16. Dice. Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren. Reconocer la responsabilidad que tenemos, no solo de cuidarnos a nosotras mismas, sino de aceptar que algunas personas, por no decir muchas, están pendientes de la forma en la que actuamos y nos presentamos, es trascendental para agradar a Dios. Este texto es claro, hacer las cosas bien, no solo es beneficioso para nosotras mismas, sino para los que nos rodean.

Así que esforcémonos en cuidar, en ser cuidadosas con todo lo que hacemos, demos buena razón de aquello que nos confían, cuidemos lo que no es nuestro con el mismo esmero con que lo haríamos si fuera nuestra propiedad más amada. En la biblia, encontramos muchos textos que nos hablan del cuidado que Dios tiene de nosotras, pero nada más voy a mencionar el hecho de que David dice, él es un pastor amoroso, que está pendiente de nosotros, sabemos que él cuida de las aves, de las plantas de todos los animalitos en la naturaleza, así que siendo hijas de un Dios que demuestra su amor cuidando, lo menos que debemos hacer es ser cuidadosas, con todo lo que se nos encarga. Esto puede ser, nosotras mismas o quienes nos rodean, cuidar es pues, una gran virtud que nos debe caracterizar.

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