LA VIRTUD DE LA COHERENCIA.

La coherencia es la relación lógica entre dos cosas o entre las partes o elementos de algo, de modo que no se produce contradicción ni oposición entre ellas. Y cualidad de la persona coherente o que actúa en consecuencia con sus ideas o con lo que expresa.

Mateo 23: 3. Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen. Que molesto es tener que guardarse algunos reclamos cuando observamos la falta de coherencia en alguien. Como, por ejemplo, cuando vemos a agentes policiales andando en motocicleta sin casco, patrullas sin placa, pasándose la luz del semáforo o a cualquier funcionario infringiendo cualquier otra ley. El principio de coherencia es el que hace que actuemos de manera consistente de acuerdo con nuestra forma de pensar o de nuestros actos previos, aunque esto signifique ir en contra de nuestro interés personal. Este principio también se denomina principio de compromiso o consistencia.

Traigo a la memoria un consejo que San Francisco de Asís daba a sus hermanos: predicad el Evangelio y, si fuese necesario, hacedlo también con palabras. Esto es predicar con la vida, el testimonio y las acciones. La incoherencia de los fieles entre lo que dicen y lo que hacen, entre la palabra y el modo de vivir, mina la credibilidad de la Iglesia.” El Evangelio nos dice que Jesús hablaba con autoridad, es evidente que no se trata de la autoridad "formal" que puede tener uno por el puesto que ocupa o el cargo, sino la autoridad que tiene una persona cuando en su vida existe una unidad total, una coherencia entre lo que dice y lo que vive.

Un cristiano coherente es aquél que sostiene con sus obras lo que cree y afirma de palabra. No hay diferencia entre lo uno y lo otro. Se descubre en él o en ella una estrecha unidad entre la fe que profesa con sus labios y la fe acogida en su mente y corazón, su fe pasa a la acción, se muestra y evidencia por sus actos. Podemos valorar nuestra coherencia, en las palabras de un niño, si el nos dice, pero tú, quiere decir que hay algo discordante entre nuestro decir y nuestro hacer, y debemos preocuparnos por la imagen que estamos proyectando en ellos. Así que escúchalos. Si por ejemplo les decimos a los niños que es malo mentir, pero si alguien llega a buscarnos le decimos “dile que no estoy”. Tarde o temprano el niño te reclamara tu actitud. Seamos coherentes en todo. Bendiciones.

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